No cabe duda que para vender una vivienda lo ideal es salir con un precio a atractivo o al menos en precio de mercado. Pero lo que suele ocurrir en muchas ocasiones es que el comprador se agarra a aquellos pequeños inconvenientes o defectos que pueda presentar el inmueble para intentar rebajar su precio.

No obstante, una buena forma de minimizar o evitar esta posible rebaja o incluso incrementar el precio de tu casa es el home staging, conjunto de técnicas de decoración e interiorismo para la puesta a punto de una vivienda.

Puede que de entrada muchos propietarios puedan ver esta opción como un gasto de dinero, y no estén demasiado de acuerdo o sencillamente no quieran invertir ni un céntimo mas en una propiedad que esperan vender pronto, pero la cuestión es que esta pequeña inversión puede contribuir de forma notoria no solo a vender con mayor facilidad, si no a elevar el precio de venta o como mínimo recuperar la inversión realizada.

Un proyecto de home staging puede abarcar desde una simple mano de pintura para dar luminosidad a la casa, pasando por una reducción o cambio minimalista de elementos decorativos y de iluminación interior, hasta un trabajo mas a fondo en el que se supriman tabiques para dar mayor amplitud, se reformen baños o cocinas, se cambien ventanas y aislamientos o se cambien los suelos de la casa.

Cualquiera de estas inversiones, que en la mayoría de los casos no suele exceder de un 1 a un 3%, contribuirá a acelerar el tiempo de venta, y normalmente no se trata de desembolsos que ,al ser añadidos al precio de salida de la vivienda, dejen a esta en situación de fuera de precio de mercado.

Dicho esto, si la intención es vender rápido y en las mejores condiciones, y es posible hacer una pequeña inversión, seguro que el home staging es una buena opción.